Raza, clima, alimentación, elaboración…todos estos factores influyen en el resultado final del producto. También el control de las condiciones de conservación (sal, humedad, temperatura…) y la duración de las etapas producen variaciones en la maduración final del producto.
Para apreciar un jamón o paleta ibérica superior se han de tener en cuenta varios aspectos: la apariencia externa, consistencia del magro y untuosidad de su grasa, la consistencia de la grasa al tacto y el aroma. Por último, debemos evaluar el sabor.
